Las hemorroides externas siempre han sido un fastidio admitámoslo. Además, es una de las enfermedades que más vergüenza dan a la vez que provocan severas molestias. A las hemorroides también se les conoce con el nombre de almorranas y son inflamaciones de las venas del recto y del ano.

Las almorranas son una suerte de almohadillas de tejido mucoso en el cual se contienen las arteriolas de la superficie del año. Habitualmente, estos de distribuyen tanto en la parte derecha del ano como en la izquierda, así como en el centro del mismo. Uno de los mayores problemas de esta enfermedad es que puede dificultar la salida de las heces, lo cual conlleva aparejado un dolor muy intenso. En esta web explicaremos como curar las hemorroides, tanto las externas como las internas.

Hemorroides externas-La cura y la solución ya están aquí.

En primer lugar, antes de afrontar como curarlas hay que conocer otra serie de factores sobre las hemorroides, como su tamaño y sus síntomas. No obstante, hay que señalar que entendemos que hallas tenido que llegar a esta página web. Las hemorroides externas y las hemorroides internas son tremendamente molestas y provocan sentimientos muy desagradables entre quien las padece.

hemorroides externas

Famosos son los anuncios de personas con almorranas que ni siquiera pueden llegar a andar en bicicleta por lo molesto que es sentarse cuando uno está afectado por esta enfermedad. Lo que buscamos es que el trago sea lo menos amargo posible pero, recuerda, no existe ninguna solución milagrosa para este mal.

Hemorroides externas síntomas.

Los síntomas de las hemorroides externas son muy conocidos por lo que casi ni te los tenemos que contar, no obstante, haremos un breve repaso de todos ellos para que veas si tienes o no almorranas.

Picor en el culo o en el recto del ano: este es uno de los síntomas más evidentes y fáciles de reconocer. Las almorranas pican ¡Y mucho! Como habrás podido notar ya. No obstante, esto no debe de impedirte llevar una vida activa y normal, es decir, no debes dejar que influyan en tu estilo de vida.

Además, hay que tener en cuenta que si no tomas medidas contra ellas lo que puede ocurrir es que pierdas en calidad de vida. La calidad de vida es fundamental para que no estés irritado ni molesto, ni termines pagando el dolor o la picazón con los que te rodean.

-Dolor en el ano: este dolor también es muy característico de las hemorroides externas, es un dolor que apenas nos deja dormir ya que es muy intenso. Lo mejor para remediarlo será hacer caso de los consejos que te proporcionaremos a continuación para poder aliviarlo sin tener que gastar mucho dinero.

-Bultos en el culo o cerca del ano: esto son ellas en su propio sentido, es decir, esas molestas almohadillas que se pueden originar de forma externa o interna. Para lograr superar estas molestas almohadillas hay que seguir un tratamiento que te iremos comentando en los próximos apartados.

-Sangre en las heces: este síntoma es el más confuso ya que nos puede llevar a confundirlo con el de otras enfermedades que, aunque menos molestas, son más graves para nuestra salud. De hecho, recuerda que cuando sufres gastroenteritis el médico te advierte de que si observas sangre en las heces acudas inmediatamente a urgencias.

Normalmente, esta sangre se manifiesta al excretar, normalmente en el propio servicio o en el papel que utilizas para limpiar la zona. Señalar que en caso de presentar toda esta sintomatología lo mejor es acudir a un médico o doctor para que confirme el diagnóstico.

Hemorroides externas causas.

Las causas de las hemorroides externas son muy diversas, por ello no debe preocuparse en exceso, eso sí recuerda siempre que es mejor prevenir que curar. Algunas de las posibles que causas que pueden provocar la aparición de almorranas son las siguientes:

-Factores hereditarios: es decir, si tu padre o madre tuvieron hemorroides puede ser que tú también las padezcas.

-La obesidad: que no solo provoca problemas de corazón, también puede producir este problema de salud.

-El estreñimiento o la diarrea: esto se produce porque cuando se realizan varios esfuerzos a la hora de defecar se provoca una interferencia en el flujo de la sangre de la zona afectada. La sangre tiende a acumularse y los vasos sanguíneos se ensanchan.

En mujeres embarazadas el riesgo es mayor ya que el útero presiona sobre las venas y arterias del ano. Por ello, si estás embarazada hay que tener una mayor prevención.

-Factores laborales: si tienes un trabajo en el que pasas mucho tiempo de pie o sentado de forma continuada es más probable que padezcas hemorroides. Por ello, debes ser más cauteloso a la hora de prevenir su aparición.

-Hipertensión: también puede desencadenar este problema.

-Abusar de laxantes: el razonamiento es el mismo que en el caso de la diarrea. El esfuerzo defecador en la zona puede provocar la aparición de esta enfermedad.

-La nutrición: muchos de los casos que llegan a los especialistas médicos tienen algo en común, un patrón. Este patrón es que tienen una mala nutrición. La nutrición es uno de los factores más importantes a la hora de combatir las hemorroides externas.

-El embarazo: como señalábamos anteriormente el embarazo y las hemorroides externas están relacionados, ya que el útero presiona las venas y arterias del año, lo cual conlleva la aparición de estas.

Por todo ello, resulta imprescindible evitar estos factores de riesgo con el fin de evitar su aparición. Créeme que no es nada apetecible padecer este trastorno por lo que si lo puedes evitar mejor que mejor.

Tratamiento de las hemorroides externas.

A la hora de tratar las hemorroides externas podemos enfrentarnos a muy diversos tipos de cura, no obstante, lo mejor siempre será evitar el quirófano. Esto se debe a que toda operación casi siempre suele conllevar un mayor riesgo de perder la vida que los tratamientos basados en remedios naturales, en pastillas y en sueros. Por este motivo, si podemos evitar la intervención quirúrgica será lo mejor que nos pueda sucedes. No obstante, recordar que esto no siempre es posible y que no se nos tiene que deber acabar el mundo por operarnos ya que la grandísima mayoría de las operaciones suele terminar bien.

Normalmente, a la hora de empezar el tratamiento el médico te dará a escoger entre varias opciones, para que elijas en la que te sientas más cómodo. Si tu médico no te da a eligir plantéale  la posibilidad con el fin de que te sientas más cómodo con el tratamiento. Que te sientas más cómodo implicará que el tratamiento lo sigas con una asiduidad mucho mayor y, por ende, que este sea más eficaz. No obstante, el médico debe tener siempre la última palabra.

A la hora de tratar las hemorroides externas existen estas alternativas:

-Extirpar las hemorroides externas: a este proceso se le conoce como hemorroidectomía, lo cual como habrás podido deducir implica pasar por el quirófano. La ventaja de este método es que es tremendamente efectivo, por lo que muchos pacientes lo recomiendan.

-Quemar las almohadillas: esto se realiza con láser, es una operación pero no tan agresiva como otra clase de operaciones. Por lo tanto, es uno de los mejores medios para librarnos de las almorranas de una vez por todas y poder volver a vivir felices y agusto con nuestro cuerpo.

-Reducir el tamaño de las mismas: no es una solución definitiva pero ayuda mucho para que el tratamiento médico les de el estoque final a las mismas.

El tratamiento no quirúrgico de las hemorroides externas sería el siguiente:

-Evitar las diarreas: esto es muy efectivo ya que así no se agrava un problema que de por sí es muy molesto.

-Limpiar bien el ano: la higiene es fundamental tanto para que desaparezcan como para evitar la aparición de las mismas. Además, conviene no frotarlas para que no se dañen y se produzcan infecciones que agraven aun más el problema.

-Evitar el alcohol: ya que es uno de los causantes de las almorranas y también las comidas que sean excesivamente picantes. Lo vas a tener difícil si eres de México.

-No hacer esfuerzos al defecar: de tal forma que si no puedes ir al baño no te empeñes en ello. Uno de los mejores consejos es no sobrepasar nunca los 5 minutos a la hora de excretas. De no hacerlo podríamos contribuir a que las almorranas empeores o a su aparición.

-Aplicar hielo en la zona afectada: siempre cubriendo el hielo para evitar quemaduras. Con esto conseguiremos rebajar la hinchazón de la almohadilla submucosa al reducir la cantidad de sangre del área y compactaremos la misma.

-El vinagre de manzana: que es una excelente solución, eso sí debemos aplicarlo con un paño o algodón. No es para que lo consumas vía oral.

-Baños y lavados con agua tibia.

Con la adopción de esta serie de medidas lograremos que las hemorroides externas reduzcan su tamaño. De esta forma, una de las cosas que lograremos es que al final desaparezcan las mismas y podamos volver a nuestra vida normal. Sin picores, sin molestias y sin dolores. No obstante, si las molestias continúan después de 6-7 semanas podemos empezar a plantearnos la posibilidad de operarnos para acabar con la enfermedad.

¿Cómo curar las hemorroides externas?

A la hora de curar las hemorroides externas conviene acudir de inmediato al proctólogo. El proctólogo es el médico que se encarga de curar todos los problemas relacionados con nuestro ano.

Una queja muy frecuente es la de que tengo hemorroides externas y duelen mucho, para esto lo mejor es intentar tratar el problema y no dejarnos llevar por malos consejos si efectivamente queremos solucionar este problema, que es más común de lo que crees. De hecho, casi el 40% de la población padece esta enfermedad alguna vez en su vida.

El tratamiento de almorranas es sencillo, por lo que curar almorrana externa no te será en principio difícil. Lo preocupante es si tienes hemorroides grado iii, que pueden ser un auténtico fastidio para tu día a día. Nuestra mejor sugerencia es que cortes con el problema de raíz.

Además, ver las hemorroides en el ano es sencillo por lo que la prevención casi ni es necesaria al detectarse de forma muy sencilla el inicio de la enfermedad. Recuerda que el dolor de almorranas externas es muy intenso, y por ende, lo mejor es buscar un remedio pronto.

Por todo ello, eliminar las hemorroides externas debe ser una de tus principales preocupaciones. Aunque los síntomas de hemorroides externas en el ano no sean muy manifiestos.

Hemorroides clínica ¿Existen? Sí, si existen por lo que puedes acudir a ellas casi ningún problema y así sabrás como eliminar las hemorroides en el ano. También mucha gente se pregunta y afirma “tengo las hemorroides afuera que hago”. Este problema indica que lo que tienes son almorranas externas, por lo que tienes que tomar medicina para hemorroides en el ano. La medicación para hemorroides externas debe ser consumida con moderación, no vaya a ser que generes un mal mayor.

Prevención de las hemorroides externas.

Como decía el refrán siempre va a ser mejor prevenir que curar. Y más si se trata de una enfermedad tan molesta como la de las hemorroides externas. En este apartado te enseñaremos como prevenir las almorranas y así no tener que sufrirlas nunca.

Hay que señalar, en primer lugar, que la manera más adecuada para que nunca aparezcan es no realizar fuerza mientras defecamos, que todo fluya de una manera natural. Es decir, que si estamos estreñidos en vez de apretar lo mejor es usar laxantes o introducir alimentos con mucha fibra en nuestra dieta. De esta manera, nos aseguramos que nunca aparezcan con una probabilidad bastante altas.

Otra manera de prevenir es realizar ejercicio por lo menos dos veces por semana. De esta manera lograremos que la circulación sanguínea de nuestro organismo sea más fluida y mejor.

Relacionado con lo anterior es evitar la obesidad. La obesidad es una de las causas de aparición de hemorroides. Esto se debe a que la presión del estómago se acentúa sobre el suelo pélvico, lo cual es bastante malo. Por ende, debemos llevar una vida activa, una vida en la que haya ejercicio y no haya comida basura.

-El castaño de indias fortalece las paredes de los vasos sanguíneos, y, además provoca que las hemorroides externas no se inflamen.

Recuerda que la mayoría de estos consejos también sirven para las hemorroides internas y para las hemorroides externas.